La falta de adherencia es uno de los problemas más graves a los que se enfrenta el sistema sanitario mundial, tanto desde el punto de vista humano como económico. La Organización Mundial de la Salud advierte de que uno de cada dos enfermos crónicos de países desarrollados no sigue el tratamiento fijado por su médico. Según el Observatorio de la Adherencia al Tratamiento (OAT), la falta de adherencia a los tratamientos farmacológicos supone unas 200.000 muertes prematuras cada año en Europa. Desde el punto de vista económico, la situación también es alarmante: el OAT calcula que no seguir el tratamiento previsto origina unas pérdidas de unos 11.250 millones de euros en nuestro país.

Una solución posible a este problema pasa por recordar al paciente que debe seguir su tratamiento a través de apps. El mercado actual cuenta con algunas aplicaciones populares, donde la función de mero recordatorio se ha visto enriquecida por complementos que ahondan en la interacción del paciente con su propia enfermedad. Por ejemplo, con la introducción de la gamificación: el paciente puede entender su tratamiento como un juego, y cada checkpoint supone una recompensa, a veces incluso en forma de descuento en tiendas. Otra novedad es la generación de un historial del paciente que puede ser accesible también para el médico. Recordar al enfermo su tratamiento es una de las claves del mHealth aplicada a la adherencia, pero otro de los puntales pasa por facilitar la comunicación paciente-médico. En algunas aplicaciones británicas se permite incluso al paciente que ordene una nueva remesa de fármacos cuando las píldoras empiezan a escasear, una posibilidad que la legislación española no contempla.

Un reciente estudio del Montefiore Medical Center de la Universal Behavioral Associates estadounidense apunta hacia una mejora de la adherencia al introducir el #mHealth. En concreto, un servicio de recordatorios por mensajes escritos a través del móvil produjo un incremento del 40% de citas médicas, y la adherencia a los tratamientos mejoró en un 12%. El estudio también cifra la mejora en los resultados de los tratamientos en un 7%.

Los inversores en startups no pasan por alto un mercado -el de monitorizar las enfermedades crónicas- que en 2017 moverá el 65% del mHealth mundial, con unos ingresos que PriceWaterHouseCoopers cifra en más de 11.640 millones de euros. El último gran espaldarazo a una empresa del ramo se lo ha llevado Wellframe, compañía con sede en Boston, que a principios del mes de septiembre recibió más de seis millones y medio de euros para mejorar su app de adherencia. Su aplicación no sólo calendariza los recordatorios y genera un historial, sino que facilita la comunicación entre el paciente y su médico, o cuidador, y crea un entorno web para hacer un seguimiento en tiempo real.

Durante los últimos meses hemos diseñado apps para enfermedades, dolencias y problemas tan dispares como la #osteoporosis, la renitis alérgica, el hipercolesterol, la aspergilosis invasora, la #candidiasis, el #asma o la #EPOC. Nuestro trabajo ha complementado la labor de nuestros clientes, laboratorios tanto de talla mundial como de ámbito nacional, y en todos ellos, y tratando todas las afecciones a las que nos hemos referido antes, hemos comprobado que crece la preocupación por la adherencia. El uso del #mHealth para cuidar los tratamientos de las dolencias crónicas es, para nuestra alegría, una tendencia a nivel mundial que poco a poco va calando en nuestro país.